Este reciente proceso electoral, la plantilla demostró estar harta de la precariedad laboral y de una mayoría del Comité acomodada y sin iniciativas para defender sus intereses. Y por ello los trabajadores apostaron por el cambio.
Los números no mienten. Si antes de estas últimas elecciones UGT y CCOO sumaban 20 personas delegadas en el Comité de Empresa, ahora apenas suman 11 delegadas entre los dos, frente a los 8 de Intersindical ICS.
Pues bien, esta claro que estos dos sindicatos no han entendido el mensaje de las urnas, y están dispuestos a todo para mantener el poder, para que nada cambie. Y la prueba inequívoca de que esto es así, es el “Pacto de la vergüenza” firmado entre la empresa y estos dos sindicatos.
En este “pacto de perdedores”, repudian la voluntad de cambio que manifestó la plantilla en las urnas, y se reparten la Secretaría y la Presidencia del Comité de Empresa y las cuatro delegadas de Prevención. Dejando fuera a Intersindical ICS, que fue la fuerza mas votada por las trabajadoras y trabajadores.
Pero si estas dos organizaciones se piensan que con ello van a frenar el cambio, están muy equivocadas. Tanto ICS como la plantilla, tomamos buena nota y actuaremos en consecuencia.
La plantilla puede tener claro que, nuestras delegadas/os en el Comité, serán siempre constructivos y trabajarán por la unidad, porque ello nos da mas fuerza ante la empresa.
Pero igual de claras y rotundas somos al decir que no vamos a permitir la parálisis, ni la inacción, ni el compadreo con la Dirección de la empresa. Desde Intersindical ICS, trabajaremos con toda la ilusión y determinación para defender los intereses de la plantilla, y así mejorar sus condiciones laborales y salariales.
Nos hemos presentado a las elecciones para comprometernos con la plantilla de IRCO y cumpliremos con nuestros compromisos. Porque, le pese a quien le pese, este pacto de la vergüenza no cambia nada y defenderemos los derechos e intereses de la plantilla en todos los foros que sean necesarios.
Intersindical ICS se financia con las cuotas de sus afiliadas/os y no se somete a ningún poder económico, político o de cualquier tipo. Por ello, no dudará en usar todas las herramientas que sean necesarias y tengamos a nuestro alcance, ya sean las movilizaciones, la Inspección laboral o los Tribunales de Justicia.