Mientras, en Ford Almussafes tenemos un sindicalismo servil que recorre las líneas repitiendo los mantras de miedo que le interesa a la Empresa, el mismo que se repite Convenio a Convenio desde el inicio de esta Factoría.
Asistimos a una comparación odiosa y hasta insultante a la dignidad de cada trabajador o trabajadora que se va a casa no solo preocupado por su futuro laboral, por los dolores músculo esqueléticos producido por los fuertes ritmos de las cadenas, sino también porque este duro acuerdo de la Electrificación a la que nos han sometido los firmantes, nos ha condenado a perder perder más de un 15 de poder adquisitivo.